Leyes que rigen el proceso educativo

Leyes que rigen el proceso educativo
 
Autores:
Dr. C. José Ramos Bañobre
Dr. C. Ramón Pla López

Dr.C. José Ramos Bañobre: (Ciego de Ávila, Cuba, 1955), Licenciado en Educación, especialidad Física y Astronomía (1980), Especialista en Metodología de la Enseñanza de la Física (1983), Profesor Titular y Asesor Técnico Docente de la Universidad de Ciencias Pedagógicas “Manuel Ascunce Domenech”, Profesor Adjunto del Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño. Es miembro del Tribunal Nacional de Grados en Ciencias Pedagógicas. Ha realizado investigaciones sobre: la optimización del proceso docente educativo, la introducción de los resultados científicos, enseñanza/aprendizaje de las ciencias, desarrollo de la capacidad investigativa del docente, dirección científica educacional.

Dr.C. Ramón Pla López (Ciego de Ávila, 1954), Doctor en Ciencias Pedagógicas y Profesor Titular de la Universidad de Ciencias Pedagógicas de Ciego de Ávila. Director del Centro de Estudio e Investigaciones “José Martí” de Ciego de Ávila. Profesor invitado de varias universidades cubanas y latinoamericanas para la asesoría y el desarrollo de programas de maestría y doctorado en Ciencias Pedagógicas. Jefe del Programa Territorial de Pedagogía y del Proyecto de investigación sobre Orientación Profesional Pedagógica. Autor de numerosas investigaciones y publicaciones en las Ciencias Históricas y Ciencias Pedagógicas.  Miembro de consejos académicos y tribunales de programas de maestría y doctorado. Vicepresidente del Tribunal Nacional Permanente de Grado Científico de la especialidad de Pedagogía. Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
 
Resumen
El aparato legal de la Pedagogía y la Didáctica no ha alcanzado un alto grado de sistematización. Se aprecia una gran dispersión conceptual en la formulación de las leyes que rigen el proceso educativo en sus diferentes niveles de organización, esta es una de las causas por las que los profesores prestan poca atención a este importante componente teórico metodológico de la ciencia. En el artículo se hace un análisis de diferentes enfoques sobre las leyes de la Pedagogía y la Didáctica y se propone su distinción sobre la base de la concepción de la Pedagogía como ciencia asumida desde el enfoque histórico cultural.

Palabras claves: leyes pedagógicas, proceso educativo.
 
Abstract
The legal apparatus of Pedagogy and Didactics has not reached a high level of systematization. A great conceptual dispersion is found in the formulation of the laws that govern the educational process in its different levels of organization, for it is one of the causes for those professors who pay little attention to this important theoretical and methodological component of science. In the article an analysis of different approaches is made about the laws of Pedagogy and Didactics and its distinction is proposed upon the basis of the conception of Pedagogy as a science which is assumed from the cultural historical approach.  

Key words: pedagogical laws, educative process.

Introducción
La delimitación precisa de las leyes que rigen la dirección del proceso educativo, constituye un problema que adquiere cada día mayor relevancia dentro de Pedagogía y la Didáctica, como parte de los esfuerzos que se realizan en la sociedad para perfeccionar el proceso de educación de las nuevas generaciones.

La mayoría de los autores de obras de Pedagogía y Didáctica se refieren a las leyes y los principios que, constituyen los puntos de partida para conducir con eficiencia la educación de la personalidad. Por una parte se aprecian innumerables intentos por homogeneizar los sistemas de leyes y principios que se presentan, mientras que, por otra parte, en textos de Pedagogía, Didáctica y otras publicaciones, se reproducen diversos sistemas de leyes y principios importados acríticamente de sistemas educativos foráneos.

Estos intentos no han tenido el éxito necesario porque emplean sistemas conceptuales diversos, que tienen como sustentos diferentes enfoques y puntos de vista sobre el proceso educativo y no toman en cuenta el condicionamiento histórico, social, económico y pedagógico a que están sometidos los sistemas educativos y, por tanto, los principios sobre las cuales se sustentan los mismos.

La extraordinaria diversidad de sistemas de leyes y principios que coexisten hoy en el sistema educativo es, a juicio de los autores, una de las causas de la pobre atención que se ofrece por docentes e investigadores a este componente de las ciencias que se encargan de descubrir las regularidades del proceso educativo en sus diferentes niveles de profundización y sistematicidad.

En la Pedagogía y la Didáctica se emplea indistintamente los términos leyes pedagógicas o didácticas como un solo cuerpo legal, homogéneo. Se trata de ciencias relativamente jóvenes y sus sistemas categoriales, en particular sus leyes están en proceso de descubrimiento por científicos e investigadores. Aún no se alcanza consenso en la comunidad científica y menos en la comunidad educativa, sobre la adecuada formulación de las leyes que rigen los procesos educativos y de enseñanza aprendizaje, en no pocas ocasiones, se presentan confusiones e identificaciones incorrectas entre leyes y principios de la dirección del proceso educativo.

El objetivo de este artículo es presentar una propuesta de sistematización y reformulación del cuerpo legal de la Pedagogía y la Didáctica a la luz del enfoque histórico cultural: Este trabajo integra la sistematización de la experiencia práctica de los autores y del estudio de una amplia literatura que aborda el tema.

La propuesta ha sido consensuada en nuestra comunidad científica y no pretende establecer patrones, normas o estándares, sino abrir un campo al debate científico tanto de carácter teórico como práctico, que ayude a sistematizar las mejores experiencias en  la dirección del proceso educativo. Es un intento para promover la reflexión de investigadores y docentes de experiencia en la búsqueda constante de lo novedoso, original y útil.

Desarrollo
La ley expresa una “conexión interna esencial y estable de los fenómenos, que determina su desarrollo necesario. El conocimiento de la ley permite prever con certeza el curso del proceso (…), expresa uno de los aspectos de la esencia, cuyo conocimiento en la teoría coincide con el paso de los hechos empíricos a la formulación de las leyes de los procesos estudiados (…). Expresan la interconexión funcional entre las propiedades del objeto” (Razinkov, 1984: 254).

De esta definición se puede inferir que las leyes del proceso educativo son objetivas, se manifiestan siempre con independencia de la conciencia de los sujetos que participan en el mismo; como expresión de las relaciones causales internas, necesarias y esenciales entre las propiedades y componentes del proceso y de las tendencias de su desarrollo.

Las leyes rigen todas las características y el desarrollo de los procesos, de ahí el enorme valor metodológico que posee su conocimiento para comprender, explicar e investigar y transformar los procesos, mediante la conducción científica de los mismos.

La educación es un fenómeno social y, por tanto las leyes que rigen el proceso educativo, son leyes sociales. El cumplimiento o manifestación de las leyes depende de la existencia de las condiciones correspondientes, expresan la relación causa-efecto.

El conocimiento de las leyes objetivas del proceso educativo permite al hombre, de manera consciente y perseverante crear las condiciones para lograr que los efectos derivados de las mismas pasen de la esfera de lo posible, a la esfera de lo real. Es decir, la conducción científica del proceso educativo presupone que los sujetos conscientes conozcan con profundidad sus leyes para poder  limitar o ampliar la esfera de actuación de las mismas en conformidad con sus intereses y necesidades.

El estudio de los componentes de la estructura del proceso educativo debe ser complementado con el estudio de las regularidades esenciales que se dan en su movimiento, en el desarrollo de dicho proceso, las cuales se explican mediante las leyes, que expresan su esencia, estas son, la causa, la fuente del desarrollo, es decir del movimiento del proceso educativo.

El conocimiento de la ley permite prever con certeza el curso del proceso educativo. La ley expresa uno de los aspectos de la esencia, cuyo conocimiento en la teoría coincide con el paso de los hechos empíricos a la formulación de las leyes de los procesos estudiados. Expresa la interconexión funcional entre las propiedades del objeto.

Las leyes pueden ser ignoradas o desconocidas por los educadores, pero con ello no dejarán de manifestarse. No conocer las leyes implica actuar a ciegas en la conducción del proceso educativo. El educador que no conoce las leyes no podrá impedir su acción en el proceso educativo; por el contrario, conocerlas, puede ayudar a conducir de manera científica el proceso, de modo que se creen las condiciones para que las leyes provoquen su efecto en la dirección deseada.

Tener en cuenta la relación entre Didáctica y Pedagogía podría llevar a la consideración de que si bien las leyes pedagógicas rigen el proceso educativo en cualquiera de sus ámbitos o niveles de sistematización, existen otras relaciones necesarias, esenciales que se dan de manera sistémica, eficiente sólo en el PEA; lo cual debe dejar sentadas las bases para comprender la existencia de leyes específicas de la Didáctica, como ciencia pedagógica.

De esta manera las leyes pedagógicas expresan la conexión interna, esencial y estable de los componentes del proceso educativo, en el que se producen las interacciones del alumno con la realidad - fundamentalmente con las demás personas- organizadas en etapas y fases interdependientes, conforme a las necesidades sociales y contextuales.

Por su parte las leyes didácticas expresan la conexión interna, esencial y estable de los componentes del PEA, es decir, del proceso educativo institucional que de modo más sistémico organiza y estructura la enseñanza en relación con la manera que ocurre el aprendizaje, a partir de la relación esencial que se da entre los fines de la educación (objetivos) y la precisión de los contenidos y de éstos con la dinámica (métodos, medios, formas, evaluación) a través de los cuales es posible lograr la educación vinculada de manera directa a un determinado nivel educativo o al contenido de las ciencias concretas, expresado en planes y programas de estudio.

A continuación se muestran los sistemas legales expuestos por diversos autores, en los trabajos consultados:
Para  el Doctor Carlos Álvarez (1992-1996), las leyes que rigen el proceso docente-educativo (Leyes de la Didáctica) son:
1.    La escuela en la vida", en la que se concreta la relación: problema - objeto - objetivo (P - O - O)
2.    La educación a través de la instrucción", en la que se concreta la relación: objetivo - contenido - método (O - C - M).

Estas dos leyes han sido también reveladas por el Doctor Homero Fuentes (1998) como:
1.    El vínculo del proceso docente educativo con la sociedad (vínculo del proceso docente educativo con la vida).
2.    La dinámica interna del proceso docente educativo.

Estos autores emplean el concepto de proceso docente-educativo y proceso formativo, como sinónimo de lo que en la concepción empleada por los autores se entiende como proceso educativo. Se emplean indistintamente los términos leyes pedagógicas o didácticas porque consideran que: “…son las mismas, ya que la Didáctica es una Pedagogía sistémica, eficiente, es decir, en la Didáctica se expresan las leyes más evidentemente.  En la Pedagogía también están presentes, pero de una manera más compleja, porque en el proceso formativo en general se pueden manifestar otros muchos más aspectos que no necesariamente lo están en la escuela, como puede ser el desarrollo de una actividad sindical, que puede tener otras intenciones además de la formativa” (Álvarez, 2005: 63).

De lo expresado por este autor pudiera inferirse de manera contradictoria, que no considera la Didáctica como ciencia independiente, ya que si las leyes que ésta emplea son las leyes de la Pedagogía, carecería de sentido denominarla ciencia. Un sistema teórico-metodológico puede ser considerado ciencia si los conocimientos, leyes, principios, etc., que lo integran describen el funcionamiento y desarrollo de un objeto de estudio propio.

Para la Máster Delci Calzado Lahera (2004: 19 -29) las leyes más generales de la Pedagogía como ciencia son:
1.    Ley básica de la educación.
2.    Ley de la unidad entre las condiciones socio-económicas y el proceso pedagógico.
3.    Ley de la unidad entre los objetivos, el desarrollo del proceso y sus resultados.
4.    Ley de la unidad entre la instrucción y la educación.

Como se aprecia al formular la primera ley se hace como ley básica y esto no precisa el contenido de la misma. Al emplear en la formulación de las leyes el término unidad (propiedad de todo ser, en virtud de la cual no puede dividirse sin que su esencia se destruya o altere) y no relación (conexión, correspondencia o condicionalidad), está asumiendo de manera determinista (natural) que las condiciones socio-económicas predeterminan el resultado del proceso educativo (segunda ley).

Similar análisis podría realizarse de la tercera, que así formulada, presupone que la determinación de los objetivos garantizan el desarrollo del proceso y sus resultados. La cuarta ley, por su parte, indica que la instrucción conduce a la educación en la dirección predeterminada.

En la formulación de las leyes debe considerarse que su existencia condiciona que los procesos pueden adquirir cualidades específicas distintivas en diferentes contextos socio-históricos y que el conocimiento de las relaciones causales que se expresa en ellas debe permitir la acción consciente de los sujetos para alcanzar los resultados que la sociedad demanda.

En el material básico del Curso de Didáctica General de la Maestría en Educación del IPLAC se plantean cuatro leyes para el PEA escolarizado: (Ginoris, Addine y Turcaz, 2006)

1.    Condicionalidad histórica y social del proceso de enseñanza-aprendizaje.
2.    Unidad dialéctica entre la instrucción y la educación.
3.    Todo proceso de enseñanza-aprendizaje es un sistema que funciona bajo influencias multifactoriales.
4.    Unidad de la diversidad.

Para el Doctor Oscar Ginoris Quesada (s/a) las leyes del PEA son:

1.    Condicionalidad social del proceso de enseñanza-aprendizaje: Todo proceso de enseñanza-aprendizaje está determinado, en todos sus elementos, por el contexto histórico-social al que pertenece. Como se aprecia esta ley es una expresión concreta de la relación base económica- superestructura de la sociedad.

2.    La unidad de lo afectivo y lo cognitivo en la formación y desarrollo de la personalidad, que como se aprecia es una ley pedagógica general; que según este propio autor tiene su expresión en una ley didáctica que expresa: “La unidad dialéctica de la instrucción y la educación”.

3.    Todo proceso de enseñanza-aprendizaje posee estructura y funcionamiento sistémico y multifactorial.

4.    Todo proceso de enseñanza-aprendizaje es la unidad de una diversidad.

5.    Unidad entre la comunicación, la actividad y el desarrollo de la personalidad.

Ambas formulaciones son bastante coincidentes, con excepción de que en la segunda se incluye la número cinco, relacionada con la unidad entre la comunicación, la actividad y el desarrollo de la personalidad. Se manifiesta de igual manera el carácter totalmente determinista, expresado en la unidad entre componentes o dimensiones de la educación y el empleo de un cuerpo categorial no homogéneo ni consecuente con las categorías principales de la Pedagogía.

Como se aprecia no hay consenso entre los autores consultados en cuanto al número, contenido y la redacción de las leyes. Tampoco existe acuerdo en cuanto a la posible distinción entre leyes pedagógicas y leyes didácticas. Un mismo autor ha formulado cuerpos legales que difieren en cuanto al número de las leyes, su contenido y extensión. La causa fundamental es la diversidad terminológica y conceptual que emplean sobre las categorías básicas de la Pedagogía y la Didáctica y el objeto de estudio de estas ciencias.

A pesar de las discrepancias observadas en cuanto a la formulación, existe una tendencia bastante generalizada en reconocer dos leyes pedagógicas generales:

1.    El vínculo de la educación con la sociedad.
2.    El proceso de enseñanza-aprendizaje posee una estructura y dinámica interna.

Si bien la primera es una manifestación particular de la ley filosófica de la relación entre la base y la superestructura aplicada al proceso educativo, se reconoce que contextualizada al proceso educativo puede estar incluida como contenido de una ley pedagógica. En cuanto a la segunda, los autores comparten el criterio de que la relación que expresa una conexión interna esencial y estable entre los componentes del proceso educativo es la que se establece entre el fin de la educación, el contenido de enseñanza y la dinámica del proceso educativo.

Atendiendo a la precisión del objeto de estudio de la Pedagogía, a las categorías y conceptos principales, al reconocimiento de las relaciones principales entre los componentes personales y personalizados, desde el enfoque histórico cultural, asumidos por los autores se reconoce una ley pedagógica básica que expresa:

La relación, socialmente determinada,  entre los fines del proceso educativo el contenido y su dinámica interna en la educación de los alumnos.

La formulación de esta ley distingue cualitativamente la educación desde el proceso educativo, ya que revela la existencia de un proceso conscientemente organizado y conducido, condicionado por las relaciones sociales predominantes en una época determinada.

La dinámica interna que se expresa en la ley se entiende en esta concepción como las interacciones necesarias entre los componentes personales del proceso educativo en la que el modo de actuación del educador  es esencial para alcanzar los objetivos. En este sentido el papel directivo del educador en  la selección de los contenidos, los métodos, las formas, los  medios y la evaluación, no desconoce el papel de activo de los estudiantes y de otros componentes personales, al asumirse como interacciones.

A partir de las definiciones asumidas de Pedagogía y Didáctica, de las relaciones entre estas ciencias y de la ley pedagógica enunciada se requiere reelaborar el cuerpo legal de la Didáctica. Las leyes de la Didáctica son leyes particulares cuyo cumplimiento riguroso sólo ocurre en el PEA, por tanto, son leyes pedagógicas de acción restringida a este tipo de proceso educativo más sistémico. La ley básica de la Pedagogía rige el proceso educativo en cualquiera de sus niveles de organización, profundidad y sistematización; por tanto es válida también para el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Las leyes particulares de la Didáctica pueden ser enunciadas esencialmente de la siguiente forma:
1.    La relación entre la enseñanza y el aprendizaje de una asignatura.
2.    La relación dinámica entre todos los componentes del proceso de enseñanza-aprendizaje de la asignatura.

La primera ley revela la conexión esencial y objetiva que se produce en el PEA entre la manera en que se dirige la enseñanza, en correspondencia con la manera que debe ocurrir el aprendizaje. Del rigor que se alcance en esa relación a partir de la dirección del maestro, dependerá en gran medida la posibilidad de que el alumno se eduque.  Es decir, la relación existe pero esta puede ser más caótica o más coherente dependiendo de la labor de dirección sobre la misma. Atender desde la dirección de la enseñanza el proceso de asimilación del alumno a través de sus eslabones, teniendo en cuenta sus potencialidades de aprendizaje, es tarea principal del educador.

La segunda ley expresa la relación multilateral de todos los componentes personales y personalizados del proceso a través de una dinámica comunicativa que se revela en la actividad. La interdependencia entre los componentes es objetiva, necesaria, sin embargo esta puede ser más sistémica, coherente en la medida que la dirección de la enseñanza la tiene en cuenta y la orienta hacia los objetivos más generales de la educación a través de la asignatura. La primera y segunda ley están penetradas por la ley básica de la Pedagogía y por tanto están condicionadas socialmente.

Conclusiones
La existencia de leyes conduce a comprender que el proceso educativo puede adquirir cualidades específicas distintivas en diferentes contextos socio-históricos. Cada sociedad o grupo social, en un momento concreto de su desarrollo posee aspiraciones en cuanto a la educación de sus ciudadanos, la cual encarga a las instituciones educativas, para que éstas organicen el proceso educativo, para alcanzar tales aspiraciones.

Para garantizar que la acción de las leyes produzca los resultados deseados, se elaboran los principios que expresan lo que se quiere lograr en cuanto a la educación en un sistema o grupo social determinado, pero este será el objeto de un próximo trabajo.

Los principios expresan la voluntad o aspiración de la sociedad sobre el desarrollo y los resultados del proceso de enseñanza-aprendizaje, estos deseos no están fuera de la acción de las leyes. Es decir, existe una relación directa entre leyes y principios. Estos últimos, en primera instancia, son consecuencia de aquéllas y expresan la dirección en que se deben organizar las acciones para conducir su efecto en el sentido en que se aspira.

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