El diagnóstico integral y la atención a las diferencias individuales

Educación Manuel Ascy Sociedad

Revista Digital. Año 9 - Número 4. Oct-Dic 2011.

UCP "Manuel Ascunce Domenech". Ciego de Ávila.

ISSN:1811-9034

RNPS:2073

El diagnóstico integral y la atención a las diferencias individuales

Comprehensive diagnosis and the students´ individual differences

Fecha de recibido: 29 septiembre de 2011.

Fecha de aprobado: 15 diciembre de 2011.

Resultado de trabajo científico metodológico de las autoras Dr. C. Lourdes Díaz González, ( P. Titular) y Lic. Milaydis Molina Rodríguez, ( Asistente).

Lourdes Díaz González. Licenciada en Educación, especialidad Marxismo-Leninismo Historia. Doctora en Ciencias Pedagógicas, Máster en Enseñanza de la Historia. Profesora Titular, Decana de la Facultad de Humanidades en la Universidad de Ciencias Pedagógicas "Manuel Ascunce Domenech". Ha participado en diferentes eventos nacionales e internacionales sobre temas de Didáctica General aportando importantes métodos de trabajo metodológico y educativo para la secundaria básica. Ha realizado diferentes investigaciones sobre cómo desarrollar la habilidad de diseño del proceso pedagógico en aras de lograr un perfeccionamiento en el modelo en esta enseñanza. Ha prestado servicios de colaboración en el extranjero. e-mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. . Teléfono: 22 7735.

Milaydis Molina Rodríguez. Licenciada en Educación, especialidad Física y Astronomía, con 16 años de experiencia profesional.  Asistente de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Ciencias Pedagógicas "Manuel Ascunce Domenech" de Ciego de Ávila. Ha participado en varios eventos científicos, es investigadora sobre el tema y aspirante al título académico de Máster en Ciencias de la Educación Superior. e-mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. . Teléfono: 22 7735.

Resumen

La diversidad de alumnos en las aulas implica variadas exigencias educativas, por lo que se impone la necesidad de ofrecer una adecuada atención a las diferencias individuales. Por esta razón en la Ciencia Pedagógica se ha ido avanzando en cuanto a que el profesor utiliza el diagnóstico para su labor educativa, pero aún existen insuficiencias para utilizarlo de forma eficiente y lograr transformaciones significativas en los alumnos, de ahí que este artículo científico tiene como objetivo ofrecer sugerencias desde el punto de vista teórico para que el profesor pueda tener en cuenta al utilizar los resultados del diagnóstico para ofrecer atención a las diferencias individuales de sus alumnos de forma eficiente.

Palabras claves: diagnóstico, diferencias individuales, consideraciones teóricas.

Abstract

Students´ diversity in the classrooms implies a great deal of educative demands which brings about the necessity of taking care of individual differences. For this reason the Pedagogical Sciences have made progress in respect to the use the diagnosis that the professor carries out in their educative task, but there are still some difficulties to use it efficiently to achieve significant transformations in the students; thus the objective of this article is to offer some theoretical suggestions to be taken into consideration by professors while working with the results of the diagnosis pay attention to students´ individual differences efficiently.

Key words: diagnosis, individual differences theoretical considerations.

Introducción

El diagnóstico en Cuba, como proceso pedagógico, psicológico y psicopedagógico, ha avanzado sustancialmente en los últimos años; es una categoría general utilizada en diferentes ciencias, tanto naturales como sociales. Hoy en día el término diagnóstico es inherente a diversidad de actividades que el hombre realiza, como parte de su práctica cotidiana. La mayoría de las personas, lo asocia rápidamente al diagnóstico que realiza el médico, pues el término es precisamente muy utilizado en la medicina. Como es conocido el médico una vez que haya reconocido a la persona a veces necesita de datos que le ofrecen diferentes pruebas, profundiza, realiza un diagnóstico fino, despeja el problema y entonces decide qué hacer e indica el tratamiento adecuado, ofrece el consejo necesario.

En educación es también el diagnóstico pedagógico una necesidad de primer orden, se obtiene una información, desde el punto de vista cuantitativo y cualitativo sobre la generalidad y la individualidad de los alumnos y acerca del cumplimiento de los objetivos propuestos por el docente, para determinar si es necesario introducir correcciones en el proceso pedagógico variar el método, profundizar en las explicaciones, plantear nuevas tareas o ejercicios de consolidación, estructurar pequeños grupos para el trabajo correctivo o de atención individual a algunos alumnos con vistas a decidir qué hacer en cada circunstancia y poder dirigir con acierto la práctica pedagógica. Por tal razones hoy en día el diagnóstico se ha convertido en una importante ayuda para un mejor trabajo pedagógico ya que la educación, por naturaleza, encierra diferentes procesos desarrolladores del individuo, y todas las personas presentan sus especificidades, entonces conocer el nivel de logros alcanzados como exigencia para pasar a otros estados superiores constituye un requisito previo a cualquier proyección del trabajo educativo.

Estas razones explican desde, el plano teórico, el peso que el diagnóstico pedagógico adquiere para la correcta atención a las diferencias individuales un requisito ineludible para el mejoramiento de la calidad de la educación en el aula, sustentada en uno de los principios de la Didáctica Desarrolladora "atender las diferencias individuales en el desarrollo de los escolares, en el tránsito del nivel logrado hacia el que se aspira." (Silvestre y Zilberstein, 2002: 23).

Investigaciones realizadas demuestran que el diagnóstico no se concibe con el propósito de explorar hasta dónde alcanza el dominio del alumno en cada tipo de contenido, es decir cómo es su desarrollo intelectual, cómo piensa, actúa, cuáles son sus intereses, aspiraciones, problemas de carácter afectivo, de forma que el efecto del trabajo pedagógico pueda dirigirse a la instrucción, desarrollo y educación del alumno, teniendo en cuenta la interacción de las diferentes esferas de la personalidad, porque su efecto además, se da integralmente, con el propósito de determinar si el antecedente inmediato a utilizar lo posee o no, pues pocas veces se concibe una exploración más profunda que permita identificar qué el alumno es capaz de realizar por sí sólo.

Por consiguiente, el objetivo de este artículo es ofrecer sugerencias desde el punto de vista teórico para que el profesor pueda tener en cuenta al utilizar los resultados del diagnóstico para ofrecer atención a las diferencias individuales de sus alumnos de forma eficiente.

Desarrollo

El diagnóstico es uno de los aspectos que el profesor no debe olvidar para atender las diferencias individuales de sus estudiantes y poder resolver los problemas a los cuales se enfrenta a diario, se caracteriza por ser una actividad científica, consciente e intencional del profesor. Existen maneras espontáneas o no científicas de hacerlo, pero deben integrarse de forma rigurosa con lo alcanzado por métodos científicos. Nunca se debe esperar a conocerlos sobre la marcha. El diagnóstico científico y temprano permite la verdadera dirección del proceso de enseñanza-aprendizaje y a su vez dar atención priorizada a las diferencias individuales de los estudiantes.

C. Coll, (2001) destacó: "En torno al enfoque de diagnóstico psicopedagógico se propone distinguir entre los diferentes contextos de actuación del mismo, tanto en el modo de usarlos como en los procedimientos para desarrollarlo, aunque son complementarios. Ellos son: el diagnóstico escolar y el diagnóstico especializado. (C. Coll, 2001:333)

A partir de la fundamentación aportada por Coll sobre los enfoques del diagnóstico, las autoras asumen las siguientes:

Diagnóstico escolar es: "un proceso que a su vez constituye un principio pedagógico y se toma como punto de partida para el desempeño de la labor docente-educativa y del proceso de enseñanza-aprendizaje" (González, 2002:21)

El diagnóstico especializado es: "un proceso con carácter instrumental, una atención que permite recopilar información sobre la evaluación e intervención, en función de transformar algo, desde un estudio inicial hacia uno potencial lo que permite diferenciarlo" (Zilberstein, 1999.316)

Tener en cuenta estas definiciones es importante porque nos permite conocer aquellos aspectos que facilitan adquisiciones necesarias para las exigencias del nivel escolar, esto tiene que ver con la mayor o menor ayuda que necesita el escolar para lograr el aprendizaje y el crecimiento personal.

E. Caballero, (2002), destacó que el profesor debe caracterizar a todos sus estudiantes y reflejarlo en el expediente acumulativo del escolar, (documento oficial del Ministerio de Educación y que transita con los estudiantes de todos los niveles, facilitando la entrega pedagógica) no es lo más importante conocer cómo lo hace el profesor, no existen normas establecidas ya que en esta dirección existe una postura muy flexible, pues el profesor puede o no utilizar una determinada guía, puede o no reflejarlo exhaustivamente en un documento por escrito, y esto depende de la preparación del profesor, de sus habilidades investigativas, de su estilo y estrategia personal, pero que sí es necesario que sea tomado en cuenta en esta caracterización. En el diagnóstico resulta imprescindible determinar el entorno familiar y comunitario con la mayor precisión.

El entorno familiar de los estudiantes , las relaciones entre sus miembros, las ayudas que le pueden o no brindar para el desarrollo de su proceso de aprendizaje , estando en la obligación de identificar los factores de riesgo y de protección o las necesidades y potencialidades de este ambiente familiar, siendo esta vía un acercamiento a la realidad social de sus estudiantes y algo tan importante como esto, tomar en cuenta a esta familia en la toma de decisiones con respecto al propio estudiante.

El entorno escolar, las características del profesor, su aula, sus compañeros, la composición del grupo también debe ser valorada. Sus manifestaciones en el proceso de aprendizaje, estilos, estrategias de aprendizaje, o sea cómo se produce la apropiación general del conocimiento y como parte complementaria e imprescindible y binomio de este proceso, cuáles son sus valoraciones éticas y morales, sus valores ciudadanos, sus manifestaciones de conducta. Estos elementos servirán de base en la implementación del diagnóstico y su aplicación para lograr una atención a las diferencias individuales de los estudiantes.

"Tener una clara comprensión de su grupo como una unidad y diversidad, comprender que todos los estudiantes tienen necesidades de aprendizaje pero dentro de ellos existen algunos que por sus particularidades de su desarrollo psíquico manifiestan necesidades especiales, comprender que descubrir estas irregularidades de los estudiantes no es una meta sino el punto de partida para diseñar el trabajo en el proceso educativo cognitivo, buscar la vía más apropiada para lograr mejores resultados, diseñar nuevas estrategias, si las que ha aplicado no le han dado buenos resultados, estimular a los estudiantes a que se motiven a resolver sus propias necesidades." (Castellanos D, 2002:125)

Lograr la comprensión del grupo es de importancia ya que el proceso de enseñanza-aprendizaje llevado a cabo en un grupo debe ser particularizado, pues hay que tener en cuenta la caracterización de cada estudiante, por tanto se impone la atención diferenciada y para esto hay que interiorizar la diversidad del grupo, la forma de aprendizaje que poseen los estudiantes, acorde con las exigencias propias de los mismos.

Mesa y Paúl, (2006), establecen diferentes principios para la realización del diagnóstico y así ofrecer una adecuada atención a las diferencias individuales. Entre dichos principios se pueden considerar los siguientes: "Principio del carácter individual y multilateral, principio del carácter preventivo, retroalimentado y transformador, principio del carácter interdisciplinario, colaborativo y participativo, principio del carácter dinámico, continuo y sistemático" (Mesa P, 2006: 45)

Estos principios exigen que se deben considerar las características y diferencias individuales, teniendo en cuenta sus logros, limitaciones tanto en el contexto familiar, escolar y comunitario donde el estudiante se desenvuelve. Es imposible utilizar una estrategia de estudio o evaluación común para todos los casos, también es importante la participación de todos los factores que influyen en la formación del estudiante, y a su vez la propia composición de los grupos, con diferentes puntos de vista y enfoques que deben ser complementarios, que busquen las mejores explicaciones y proyecciones.

El cumplimiento de estos principios es lo que precisamente hace objetivo y científico el diagnóstico. Como proceso pedagógico, permite conocer, entre otras cuestiones, como bien argumenta Caballero, E 2002:

• Los factores de riesgo individual y grupal de los estudiantes, familias y comunidades.

• Las particularidades reales de los estudiantes (necesidades, motivos, capacidades, hábitos, habilidades, conocimientos, autovaloración, autoestima, estilos o estrategias de aprendizaje).

• Las potencialidades, tanto de los estudiantes como de sus diferentes entornos vitales, escuela, familia y comunidad (y es en este último aspecto donde con mayor pobreza se ha trabajado, tanto en Cuba como en el extranjero).

• Pero, además, el diagnóstico en la escuela puede (y debe) brindar información de los contextos de actuación del escolar, de su familia, de su barrio, de su comunidad más extensa.

• También puede abarcar a los profesores, en sus particularidades profesionales; a los colectivos pedagógicos; igualmente puede abarcar a las propias asignaturas, al diseño curricular, al grado, (de acuerdo con el nivel de enseñanza). Y, en dependencia de hacia donde hayan sido diseñados sus objetivos y dirigidos sus instrumentos.

¿Cómo analizar el proceso de diagnóstico en el reconocimiento de las diferencias individuales en la realidad escolar? El enfoque aquí se precisa del siguiente modo: no se trata de buscar signos y síndromes, no se trata de clasificar o etiquetar; se trata de conocer de manera individual y personal este fenómeno en su interacción social, se trata de buscar no sólo defecto, deficiencia o necesidad, sino también se trata, básicamente, de buscar fortalezas, fuerza, protección, potencialidad y trabajar en ellas.

Visto de este modo, el profesor se adscribe a una cierta concepción general de diagnóstico como particular ángulo previamente especificado, o cuerpo teórico, que tiene su fundamento en los postulados de la Escuela Socio Histórico Cultural de Vigotsky y seguidores. Vigotsky aplicó por primera vez de forma creadora el materialismo dialéctico a la ciencia psicológica, y estableció con su concepción histórico cultural los principios teórico metodológicos medulares para la comprensión de una psicología más completa como son la determinación histórico social de la psiquis humana, y el carácter mediatizado. Partiendo de su concepción general del desar¬rollo, explica la relación de la enseñanza y el desarrollo a partir de su concepto de "zona de desarrollo próximo", el cual permite una orientación más efectiva de la educación, tanto en el campo de la instrucción y la educación como en el del diagnóstico, pues defiende con éste el enfoque cualitativo y no el puramente cuantitativo, por posibilitar una definición prospectiva del desarrollo.

Zona de desarrollo próximo como: "La distancia entre el nivel real de desarrollo, determinado por la capacidad de desarrollar independientemente un problema; y el nivel de desarrollo potencial, determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía de un adulto, o en colaboración con otro compañero más capaz" (Vigotsky, 1966: 26).

Este concepto, constituye un valioso instrumento para los docentes, ya que permite conocer, tanto el estado actual de desarrollo del niño, como sus potencialidades, y posibilita de esta manera dirigir su desarrollo. La enseñanza, por tanto, no debe estar dirigida hacia aquellas funciones que ya han madurado hacia ciclos concluidos de desarrollo, sino por el contrario deben dirigirse a las funciones que están en proceso de maduración, esto permite una enseñanza desarrolladora.

Un aspecto vital para el diagnóstico es la investigación psicológica relacionada con la enseñanza; sin embargo se limita a buscar el nivel de desarrollo mental del estudiante, siendo esto insuficiente para determinar su estado de desarrollo real, ya que el procedimiento para determinarlo era la evaluación de las tareas que el estudiante podía resolver en forma autónoma. Esto indicaba lo que el estudiante conocía y sabía hacer hasta ese momento. El método sólo proporcionaba una información limitada a su nivel de desarrollo actual. Vigotsky planteó: "...el psicólogo debe, al evaluar el estado de desarrollo, tener en cuenta no sólo las funciones que ya han madurado, sino también las que están en proceso de maduración, no sólo al nivel actual, sino también en la zona de desarrollo próximo" (Vigotsky, 1966:118).

R. Pla, (2002), destacó: "El diagnóstico debe ser integral e integrador lo que no significa que haya que caracterizar todas las esferas, contextos, factores, componentes a la vez, sino que la propia observación preliminar de estos elementos permite detectar problemáticas sobre las cuales profundizar, y a partir de ellas, indagar en elementos causales o potenciales para la solución" (R. Pla, 2005:7), señaló además, que la ausencia de detección de problemáticas limita la efectividad del currículo escolar, pues es bastante común que el docente continúe desarrollando el programa sin tener en cuenta la cantidad de alumnos que van perdiendo la posibilidad de seguirle. Por otra parte, la falta de flexibilidad del currículo escolar limita también las posibilidades del docente de encauzar la solución de los problemas de aprendizaje que se van presentado.

Si bien hace años que se ha incorporado la exigencia del diagnóstico pedagógico a la práctica escolar, la efectividad de su realización es muy baja. Se tiende a realizar una breve exploración de los conocimientos antecedentes, a aplicar instrumentos de diagnóstico que contienen preguntas terminales respecto a un objetivo del grado, lo cual es efectivo sólo para agrupar la población de alumnos en dos partes: aquellos que lo vencieron y aquellos que no, pero no permiten identificar cuándo comienza el alumno a equivocarse, lo cual a veces proviene de cursos anteriores, todo lo cual limita dirigir acciones acertadas, de forma diferenciada, para un mayor éxito. Conocer qué está más logrado y qué necesita un mayor trabajo con el alumno, es una exigencia necesaria en la dirección del proceso de enseñanza aprendizaje.

M. Silvestre, (2002), destacó que el diagnóstico pedagógico constituye un requisito ineludible para el mejoramiento de la calidad de la educación en el aula, en la escuela y en una zona, región o país. A estos efectos podrán ser considerados diferentes niveles: Diagnóstico del alumno, diagnóstico del grupo, diagnóstico de la Institución Escolar, diagnóstico de la zona, región escolar, municipio, estado o país.

El profesor puede utilizar diferentes procedimientos para diagnosticar a sus alumnos:

La observación directa y sistemática de la actitud y del método del alumno al estudiar sus tareas escolares.

El análisis de las tareas hechas por el alumno y sus errores más frecuentes y típicos.

Pruebas analíticas, tipificadas o elaboradas por el propio profesor, para identificar la deficiencia o el mecanismo responsable de los errores constantes del alumno; enfocan principalmente los aspectos mecánicos del aprendizaje deficiente.

Frecuentes interrogatorios reflexivos, relacionados con sencillas tareas que el alumno hará en presencia del profesor, para determinar su grado de comprensión y verificar sus efectos.

Entrevistas individuales de carácter informal hechas con el alumno para sondear la naturaleza y la dinámica de su motivación interior y determinan si algún bloqueo emocional está perturbando su aprendizaje.

Indiscutiblemente, todos los elementos anteriormente señalados en torno al diagnóstico, en Cuba, están en un proceso de continuo cambio y perfeccionamiento. Los autores consideran que una de las premisas básicas para el buen trabajo del profesor es conocer ampliamente las características psicopedagógicas de sus estudiantes en su entorno. El diagnóstico fino y certero permite determinar las diferencias individuales de los estudiantes. No obstante, aún requiere profundización y consolidación.

A continuación se ofrece lo planteado por M. Silvestre, (2002) cuando señaló los elementos a considerar en el diagnóstico para el reconocimiento de las diferencias individuales:

Indagación profunda.

La necesidad de identificar los logros y las dificultades de la labor educativa - el estado del producto obtenido y las causas - ¿qué potencia y qué dificulta?

Integralidad respecto al alumno.

Determinar el nivel de logros alcanzado por el alumno desde las diferentes aristas que conforman su personalidad: cómo es, cómo piensa, a qué aspira, en què se desempeña con mayor éxito, qué le motiva.

Integralidad respecto a los factores que influyen en el proceso educativo.

De igual forma la educación como proceso interactivo, social halla sus potencialidades y problemas no sólo en el alumno, pues también están en el docente, en la escuela en sí, en la familia, en la comunidad.

El diagnóstico deberá ser integral, tanto porque aborda el análisis de los diferentes factores claves en el éxito del trabajo educacional, como porque aborda integralmente al alumno y establece diferentes relaciones entre el resultado alcanzado por el alumno y los diferentes factores que influyen. El diagnóstico implica:

• Trazar estrategias objetivas que den respuesta a las exigencias de la práctica pedagógica, con elementos suficientes que posibiliten evaluar las transformaciones que se van produciendo en los diferentes factores.

• Crear condiciones para una conducción de la educación, con bases sólidas, tanto en el aula, la escuela el territorio, en los diferentes niveles en que se organiza hasta el nivel nacional.

El diagnóstico integral permite describir la realidad educativa, descubrir sus regularidades: potencialidades y limitaciones, a través de las cuales es posible plantearse metas y acciones diferenciadas para brindar atención colectiva e individual cada uno de los integrantes del grupo escolar.

La atención a las diferencias individuales es un tema de análisis y reflexión de todos y para todos, máxime cuando el tema propuesto a debatir, discutir, fundamentar es la Educación, ya sea en su sentido más amplio o en un sentido mucho más específico. De forma general, desde la óptica de los estudiantes, protagonistas del proceso de enseñanza-aprendizaje, puede plantearse que las diferencias individuales en las aulas escolares se expresa de la siguiente manera:

Las diferencias individuales físicas y naturales, socioeconómicas, culturales, y psicológicas (cognitiva, afectiva motivacional y psicosocial).

Las diferencias individuales se expresan, como ha planteado (Castellanos, 2002:), en la esfera física o biológica, en la esfera psicológica y en la esfera socioeconómica y cultural. Los profesores tienen que trabajar en sus aulas con sus estudiantes de diferentes niveles de desarrollo biológico y diferentes condiciones físicas, con capacidades, disímiles ritmos y estilos de aprendizaje, con necesidades, intereses y motivaciones muy singulares, así como con personas que provienen de ambientes socioeconómicos y culturales muy originales. Por lo tanto son el resultado de las diferencias biológicas, sociales y medioambientales en las que se desarrolla la persona. Darles la debida atención en la clase permite llevar a los más retrasados al nivel de los estudiantes con rendimiento promedio, y no limitar a aquellos que dentro del grupo son los más aventajados, a los que se les asignan tareas adicionales y más complejas.

Para Monks el enfoque diferenciado en las aulas transcurre en sentido general, a través de alguna de las siguientes formas que no son excluyentes con las anteriores:

a) A partir de resultado: se brinda una tarea común al grupo de estudiantes, y se da por sentado que existirán diferentes niveles de respuestas;

b) A partir de la velocidad de progreso: se permite que los estudiantes avancen en el curso o en la tarea, a su propio ritmo;

c) A partir del diseño de tareas con distintos niveles de complejidad, es decir,"tareas multinivel": se elaboran tareas dentro de una determinada unidad o materia para presentarlas a los distintos subgrupos de estudiantes, de acuerdo con sus particularidades.

d) A partir de un enriquecimiento: se trata de garantizar a los estudiantes tareas y actividades suplementarias (complementarias al currículo básico y más allá del mismo, que tienen como objetivo ampliar y profundizar sus conocimientos, habilidades y capacidades de acuerdo con sus intereses y características. (Monks, 1992.60)

D, Castellano, (2002), destacó los principios básicos que deben regir la atención a las diferencias individuales en las aulas:

• La escuela debe estar abierta a la diversidad, reconocerla, comprenderla, estar dispuesta a darle atención.

• Cada estudiante es una persona que se desarrolla como una totalidad. Debe propiciarse la necesaria armonía entre su desarrollo físico, cognitivo, afectivo, moral y social, y comprender cómo se influyen recíprocamente sus diferentes esferas.

• Cada alumno o alumna posee un perfil individual de las fortalezas y debilidades, de aspectos positivos y negativos, de potencialidades y dificultades. Es necesario tomarlo en cuenta para ayudar a buscar y reconocer las respuestas adecuadas y eficientes que promuevan su desarrollo.

• El diagnóstico y la intervención son dos componentes inseparables del proceso de atención a la diversidad.

• Las estrategias diagnósticas y desarrolladoras deben tener una naturaleza participativa y cooperativa, basadas en la implicación de la familia, la escuela, y el grupo escolar, y los diferentes agentes educativos importantes de acuerdo a la situación que se analiza.

• Es necesario combinar el carácter remedial y compensatorio de la atención o ayuda, con el carácter enriquecedor, desarrollador, de la intervención educativa.

• El grupo escolar y los procesos de comunicación constituyen una herramienta básica para la atención a las dificultades y para el crecimiento personal de los/las estudiantes.

• La atención a la diversidad educativa demanda la realización de esfuerzos para lograr disponibilidad, accesibilidad y optatividad de ofertas educativas diferenciadas para los/las estudiantes.

• Cualquier acción educativa debe realizarse desde el respeto a la equidad y a su carácter ético.

Para el logro de estos principios se debe reconocer que el diagnóstico y la caracterización psicopedagógica son aspectos que el profesor no debe olvidar para atender las diferencias individuales de sus estudiantes y poder resolver los problemas a los que se enfrenta a diario, el que se caracteriza por ser una actividad científica, consciente e intencional del profesor para conocer a sus estudiantes. Existen maneras espontáneas o no científicas de hacerlo, pero deben integrarse de forma rigurosa con lo alcanzado por métodos científicos. Nunca se debe esperar a conocerlos "sobre la marcha". El diagnóstico científico y temprano permite la verdadera dirección del proceso de enseñanza-aprendizaje y, a su vez, dar atención priorizada a las diferencias individuales de los estudiantes.

El diagnóstico integral del alumno puede ofrecer al docente los elementos necesarios para conocer el nivel de logros alcanzados por el estudiante. La profundidad del diagnóstico permitirá al docente adquirir los elementos que necesita para proyectar la atención diferenciada, y con ello las ayudas que los diferentes alumnos van a necesitar en el proceso de su preparación. La interacción directa docente-alumno será una vía que permitirá la exploración de las potencialidades del estudiante y ofrecer las ayudas que este precise .La observación de su comportamiento, ante situaciones diversas, permite apreciar diferentes características de su personalidad y proyectar acciones específicas dirigidas a su formación.

A partir del estudio de los antecedentes del diagnóstico para atender las diferencias individuales, realizado por las autoras, se sugiere que el docente tenga en cuanta las consideraciones teóricas siguientes para lograr con mayor efectividad los cambios en el alumno de forma más integral:

1) Reconocer las potencialidades y limitaciones de los alumnos : es importante, la determinación del desarrollo alcanzado por el alumno y su desarrollo potencial, lo que permite trazar las estrategias docentes educativas adecuadas y atender a las diferencias individuales, para saber operar con ellas desde lo curricular, por lo que es necesario que el profesor de las diferentes asignaturas, deba conocer el nivel de logros alcanzado, es decir, nivel de desarrollo individual alcanzado, de lo cual se debe hacer consciente al alumno y a partir de ahí, lograr transformar sus limitaciones desde todos sus espacios.

2) Para el diseño de las clases, le permite al educador reconocer los niveles de asimilación del conocimiento y combinarlo con los resultados del diagnóstico, lo que significa que el docente debe diseñar clases que potencien la motivación y la orientación del nuevo conocimiento, el proceso de comprensión de ese conocimiento para luego penetrar en la sistematización y evaluación de dicho conocimiento, y utilizar las diferentes formas de diagnóstico para determinar los elementos asimilativo: utilizar las diferentes formas de diagnóstico de los conocimientos que deben permitir al docente determinar los elementos del conocimiento logrados y cuáles faltan, así como los niveles con los que el alumno puede operar (reproducción o aplicación) y los procedimientos que emplea, a partir de conocer las exigencias precedentes para el aprendizaje (de un grado, una unidad, una clase, entre otros).

3) Nivel de desarrollo de las habilidades: en este aspecto es de importancia seleccionar actividades y tareas que le exijan al alumno valorar, argumentar, resolver problemas, entre otras, atendiendo al nivel de desarrollo que debía alcanzar, dados los objetivos del nivel y de cada grado y lo que podrá hacer progresivamente . Esto permite al profesor analizar indicadores del desarrollo intelectual, en cuanto a las posibilidades del alumno para analizar, sintetizar, comparar, abstraerse y generalizar, y así atender las diferencias individuales.

4) Enseñar al alumno a saber operar con el conocimiento desde otras situaciones: se debe propiciar la independencia cognoscitiva y la apropiación del contenido de enseñanza, de modo que se contribuya a la formación de un pensamiento reflexivo y creativo, que permita al alumno operar con la esencia, establecer los nexos y relaciones y aplicar el contenido a la práctica social, que conduzca a la valoración personal y social de lo que se estudia. Es imprescindible lograr la vinculación de la teoría con la práctica y la aplicación a la vida de lo que las alumnas y alumnos estudian, sobre la base de la realización de actividades prácticas, experimentos de clase y del desarrollo de actividades laborales que contribuyan a solucionar problemas cercanos a ellos y a la comunidad en que viven, a partir del propio contenido de enseñanza, lo que favorece el desarrollo de su personalidad.

Conclusiones

La educación cubana trabaja a partir de un diagnóstico profundo del educando, de su familia y el entorno, y de cómo interactúa con él, por lo que la atención diferenciada a los escolares, debe estar de acuerdo con sus necesidades y posibilidades tomando en consideración las ayudas y estimulaciones oportunas que cada cual requiere, promoviendo siempre su máximo desarrollo, nunca la exclusión o la segregación en la atención educativa. La atención diferenciada es a la vez una exigencia para conducir al grupo a cierta homogeneidad básica, mínima sobre la cual se deberá estructurar el proceso de enseñanza-aprendizaje que permita el alcance de los objetivos esperados en todos los alumnos y el desarrollo de potencialidades individuales.

Lograr una correcta atención a las diferencias individuales en el proceso de enseñanza-aprendizaje, debe sustentarse en la integralidad y diferenciación de la enseñanza, de los objetivos, contenidos de instrucción y educación general, así como de la concepción fundamental de la organización didáctico-metodológica. Esa atención diferenciada constituye un aspecto metodológico planteado para todos; sobre la base del diagnóstico permanente del proceso de aprendizaje y de los resultados que se van obteniendo, se crean condiciones y se establecen procedimientos y tareas diferenciadas para atender las particularidades personales que se manifiestan en el grupo.

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